Y todos aquellos que me quieren, ellos simplemente me dejaron olvidado sin decir adiós.
Así que antes de salvar a alguien más, tengo que salvarme a mí mismo.
Y antes de querer a alguien más, tengo que quererme a mí mismo.
-Ed Sheeran
"Todo es temporal ya pasara". "No es para tanto". "No creo que esto me afecte". Fueron exactamente las palabras que me repetía seguido casi por dos años tal vez o un poco más creyendo que mi situación mejoraría, pero lastimosamente estaba equivocada, conforme transcurrían los días me entristecía y molestaba más el hecho de que me sometieran a una presión enorme sobre la toma de decisiones acerca de mi vida. Siempre confrontaba esas discusiones con el fin de llegar a un acuerdo y que las cosas se calmarán pero no fue así, llegue a pensar que no había solución ya que todo lo que hacía para evadir el conflicto no era suficiente, me conforme, me encerré en mí misma y comencé a caer hondo.
Realice algunas acciones que no fueron correctas, también tuve algunos pensamientos erróneos sobre mi persona y quisiera que nadie pasara por esto ya que estar en un estado deprimente nos puede arruinar más de lo que pensamos.
Esto fue lo que sucedió:
1. Las cosas ya no me importaban, había perdido el interés por todo, literal, como las clases en el colegio, mi relación con mis familiares y amigos, y la persona que quería ser conforme iba creciendo.
2. Estaba derrotada, algunas noches pasaba llorando en mi cama pensando en lo que fui y lo que pude haber sido.
3. Me alejé de mis amigos, bueno más bien de todas las personas al mi alrededor porque creí que les parecía insignificante mi presencia ya que no aportaba nada bueno y a parte no quería lastimar o causarle daño a alguien mientras estaba en ese estado.
4. Perdí todo tipo de confianza comenzando por la mía, empecé a dudar mucho de mi y si no podía creer en mi, como rayos iba a creer y confiar en alguien más.
5. Mis sueños metas y aspiraciones se desvanecieron, la chica que se la pasaba soñando en grande ya no era la misma, ya no tenía nada por lo cual luchar.
6. Tenía una gran frustración porque pensaba que no podía aportar nada bueno hacia los demás o a la sociedad y que nunca podría cumplir mis sueños o metas.
7. Deje de reír como solía hacerlo, cada día me apagaba un poco más.
8. Por un momento creí que no era lo suficiente como para estar en este mundo, digo como alguien como yo podía estarlo.
9. Me aseguré de creer que nadie me iba a querer.
10. Tenia pensamientos autodestructivos.
11. No pedí ayuda, primero porque siempre fui muy reservada con el tema de mis sentimientos y segundo cuando tenía planeado hacerlo a las únicas dos personas en las cuales confiaba, me demostraron de diferente forma que no podía contar con ellas, eso me fue suficiente como para ya no pedir ayuda a alguien más. Yo debía arreglármelas sola.
"Todo es temporal ya pasara". "No es para tanto". "No creo que esto me afecte". Fueron exactamente las palabras que me repetía seguido casi por dos años tal vez o un poco más creyendo que mi situación mejoraría, pero lastimosamente estaba equivocada, conforme transcurrían los días me entristecía y molestaba más el hecho de que me sometieran a una presión enorme sobre la toma de decisiones acerca de mi vida. Siempre confrontaba esas discusiones con el fin de llegar a un acuerdo y que las cosas se calmarán pero no fue así, llegue a pensar que no había solución ya que todo lo que hacía para evadir el conflicto no era suficiente, me conforme, me encerré en mí misma y comencé a caer hondo.
Realice algunas acciones que no fueron correctas, también tuve algunos pensamientos erróneos sobre mi persona y quisiera que nadie pasara por esto ya que estar en un estado deprimente nos puede arruinar más de lo que pensamos.
Esto fue lo que sucedió:
1. Las cosas ya no me importaban, había perdido el interés por todo, literal, como las clases en el colegio, mi relación con mis familiares y amigos, y la persona que quería ser conforme iba creciendo.
2. Estaba derrotada, algunas noches pasaba llorando en mi cama pensando en lo que fui y lo que pude haber sido.
3. Me alejé de mis amigos, bueno más bien de todas las personas al mi alrededor porque creí que les parecía insignificante mi presencia ya que no aportaba nada bueno y a parte no quería lastimar o causarle daño a alguien mientras estaba en ese estado.
4. Perdí todo tipo de confianza comenzando por la mía, empecé a dudar mucho de mi y si no podía creer en mi, como rayos iba a creer y confiar en alguien más.
5. Mis sueños metas y aspiraciones se desvanecieron, la chica que se la pasaba soñando en grande ya no era la misma, ya no tenía nada por lo cual luchar.
6. Tenía una gran frustración porque pensaba que no podía aportar nada bueno hacia los demás o a la sociedad y que nunca podría cumplir mis sueños o metas.
7. Deje de reír como solía hacerlo, cada día me apagaba un poco más.
8. Por un momento creí que no era lo suficiente como para estar en este mundo, digo como alguien como yo podía estarlo.
9. Me aseguré de creer que nadie me iba a querer.
10. Tenia pensamientos autodestructivos.
11. No pedí ayuda, primero porque siempre fui muy reservada con el tema de mis sentimientos y segundo cuando tenía planeado hacerlo a las únicas dos personas en las cuales confiaba, me demostraron de diferente forma que no podía contar con ellas, eso me fue suficiente como para ya no pedir ayuda a alguien más. Yo debía arreglármelas sola.
Después de un tiempo acepte que tenía que seguir adelante y avanzar, todavía estoy trabajando en eso pero finalmente comprendí que para superar la tristeza yo debía adquirir el deseo de mejorar.




